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Blog trepidante

Archive for diciembre 9th, 2017

La Sacristana

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Puede que la sexta no sea más que el Bershka de Zara y en muchos casos deja mucho que desear, pero si alguien tiene por objetivo vital dedicarse al periodismo televisivo dudo que encuentre un destino mejor, salvo que quiera hacer puerta esperando que Paquirrin salga del piso de alguna de sus sostenidas.

Estas semanas por ejemplo vimos un especial de Cristina Pardo sobre la corrupción, en este caso en Cataluña aunque perfectamente exportable a cualquier comunidad con similares protagonistas y resultados. Viendo la soberbia sorna de la señora Ferrusola, a Pujol jr presumir de flota (y tengo uno que ni siquiera me hizo particular ilusion, que lo cogi por compromiso, un testarrosa llega a decir en una apoteosis del troleo impune), o al pater Pujol abroncando a su parlamento por importunarle por unos asuntos de dinero se me ocurrió una cosa que no he leído acerca del proces. Consciente de lo difícil de encontrar nada nuevo al respective y de su perfecta inutilidad (algo que comparte con los miles de artículos que se han escrito sobre el tema) lo comparto. El independentismo no es mas que la necesidad freudiana de la sociedad catalana de matar al padre, en este caso de la patria por supuesto en sentido figurado. Ahí lo dejo, pero una psicosesión de Junqueras y Puigdemont apaleando a Jodorowski disfrazado de Pujol seria muy productiva (y nos ahorraría horas de tedio)

También vimos en la Sexta un Arrimadas vs Rovira que dejó varias revelaciones interesantes. Por ejemplo, ver a Rovira en acción viene a confirmar que una de las razones del fracaso del independentismo esta en lo nefasto de sus protagonistas, uno no crea una patria con gente como Puigdemont o Rovira, simplemente no sucede. Eso tiene una contrapartida, si el tonto del pueblo te toma el pelo es porque tu tampoco le pareces gran cosa, eso hay que tenerlo en cuenta.
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Rovira me recordó a una profesora adjunta que tuve en la universidad. Llamemosla Manoli. La Manoli era la adjunta de un profesor universitario que solo aparecía por allí el primer día y el ultimo, alguno entremedias para contarnos lo importante que era, los congresos a los que acudía o los sitios donde publicaba. Sospecho que solo iba para ver el ganado, al final de cada curso siempre se había cepillado a alguna. Vamos con una afirmación incorrecta, mas de una se sacaba los aprobados con el coño, pero supongo que eso ya no se puede decir hoy dia aunque fuese de esa manera.

Lo malo de Manoli es que era muy obtusa. Si tenia que ir de A a B podía hacerlo, pero en cuanto algún alumno cuestionara porqué, cortocircuitaba. El gesto se llenaba de tics, el verbo de vacilaciones y por dentro podíamos escuchar al engranaje trabajar a tope. No estaba hecha para el desafio. Por desgracia es un perfil que abunda en aulas universitarias, gente que no superaría una entrevista personal exigente porque carece de las competencias básicas para la docencia. El porqué de lo servicial de la Manoli era sencillo, bastaba escucharla hablar con arrobo de lo inteligente e importante que era el profesor para darse cuenta de que estaba todo chocha por sus huesitos y que en algún rincón de su cuerpecillo esperaba que en un descuido el se fijase en ella, en su abnegación, dedicación y devota entrega (algo que cualquiera anticipaba como imposible, su atractivo era negativo y su personalidad era una puta mierda).

Rovira es la sacristana abnegada del jesuitico Junqueras, le ofrece sacrificio, trabajo, dedicación esperando que algún día la mire con el ojillo (el bueno). Sola da pena. La cosa no sería un drama si no fuese la segunda de una formación que se espera gane las próximas elecciones, segunda a espera de lo que hagan con el mantecas claro. A poco que Evole y Arrimadas la arrinconaron con su desbarre de habrá sangre en las calles vimos a un personaje que no sabía donde meterse. Si hubiesen pisado algo más el acelerador sospecho que hubiera exclamado, mierda si, yo autoricé el código rojo, me lo inventé, me lo saqué todo mi sobaco sin depilar, pero es que todo esto es una patraña joder, yo solo lo hago por pasar tiempo por Oriol. Esa es la constante en cada uno de los careos a que se ha sometido, incluso a veces simplemente respondiendo a periodistas (¿como van a financiar el independentismo?)

La Manoli Rovira completa ese circo de bufones a los que por desgracia, hemos tenido que acostumbrarnos. Gente como Puigdemont, que llama cobarde al estado por retirar una euroorden tras haber salido del país escondido en un maletero y vivir en un apartahotel por miedo al trullo o los indepes que previenen de un pucherazo tras organizar unas elecciones donde una persona podía votar en repetidas ocasiones. Gracias a su ridiculez el independentismo se ha quedado en una broma pesada y empachante, pero intrascendente. Como he dicho, uno no alumbra una patria con esos gentiles hombres (y mujeres, Eulalia Reguant por ejemplo), pero si alguien piensa que sin hacer nada la historia se ha terminado con esta generacion de bufones se equivoca. Si no se hace nada terminaran por aparecer protagonistas mas competentes.

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Written by Anónimo

diciembre 9, 2017 at 12:29 am