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Blog trepidante

Archive for agosto 2017

El temor de un hombre sabio – Rothfuss

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Seguimos con las aventuras de Kvothe el intrépido. Como ya señalé respecto al primer volumen la cosa se me había quedado muy a medias. El nombre del viento era una novela correcta de aventuras de corte fantástico y que servía poco mas que para crear expectativas, generar hype como dirían los youtubers o, en lenguaje mas bajo, cebar la marrana en torno a un personaje que pecaba de sobrado. Cara a decidir si convenía proseguir la lectura o no decidí hacer una búsqueda de opiniones y raro era la que bajaba del 7, siendo la media el notable alto tirando a sobresaliente (los blogs de gente que lee este genero son menos generosos). La cosa por tanto estaba entre lo que anticipaba y las opiniones del populacho. Inclinó la balanza el hecho de que me escocería más perderme un buen libro (no digamos una buena saga) que perder el tiempo leyendo una obra mediocre. La vida tampoco hay que vividla a tope todos los días que diantres.

Por desgracia las aventuras del polifacético personaje siguen por los mismos derroteros a nivel narrativo. Tiene sus ventajas, por ejemplo, es el libro perfecto para la sala de espera de un dentista. Puedes leer unos capítulos cuando te haces un empaste, dejarlo, y volver dentro de varios meses a hacerte otro y retomar la lectura poniéndote al día en dos párrafos sin tener la sensación de haberte perdido nada en absoluto. Quien dice dentista dice metro o autobus. Nada que ver con el esfuerzo a que somete R.R. Martin a sus lectores, ¿donde quedó este tipo al que le perdí la pista dos libros atrás? ¿este no era el primo hermano por parte de padre de la hija del que se casó con la de invernalia?.

Narrativamente es igualmente lineal y falto de sorpresas, no hay muertos en el armario ni los trucos habituales que el genero ha importado de la narrativa policíaca como hay varios en juego de tronos o harry potter por mencionar dos muy conocidos. Recordemos el momento Hodor por ejemplo, cuando llega el lector no puede por menos que decir, este gordo hijo de puta lleva guardando esto desde hace varios libros (o temporadas), al mismo tiempo nos relamemos pensando en como sera la traca final (que tal esa como creador de expectativas mas allá de adelantar las proezas del personaje?). Harry Potter era también modélico en ese aspecto. En los últimos capítulos el puzzle se ordenaba y encontrábamos sentido a todas las piezas que la autora habia ido desperdigando, igual que en los últimos libros aun le sacaba partido (algo ad hoc hay que reconocer) a elementos que llevaban ahí desde el principio. Nada de esto hay en la historia de Kvothe. La estructura es de personaje al que le pasan aventuras, sin que de la impresión de que haya relación o necesarias para el avance de la historia central (que avanza lo justo), en ultima instancia solo sirven para seguir engordando la reputación del protagonista que invariablemente sale airoso demostrando sus habilidades varias o su fortuna.

En este segundo volumen el autor por ejemplo recupera un juicio civil por uso indebido de magia (familiar?), juicio que el protagonista supera pero que sin embargo, nos enteramos, le crea mala fama en la universidad. Un profesor con el que no habla nunca le hace un aparte y le indica la conveniencia de tomarse unas vacaciones, en el capitulo siguiente un noble amigo suyo, así casualmente, le pregunta si estaría interesado en un mezenazgo con otro noble muy rico que vive en la otra punta del pais, y para allá que se va. El único sentido vital del protagonista era la universidad, pero basta que un profesor le insinué lo conveniente del descanso para que el protagonista salga en busca de nuevas aventuras, suena gratuito y lo es. Una vez allí a Kvothe le harán falta dos telediarios para hacerse el amo del cotarro y tres para toparse con Denna (la enamorada) que también casualmente ha recorrido medio mundo. Por si fuesen pocas sus dotes es capaz de hacer de Cirano para el noble y encandilarle a una de las damas mas demandadas de la corte, y eso que no solo no ha tocado pelo, es que ni a catado pecho ni dado un mal beso. No conoce mujer pero es capaz de hacer que una presa mayor caiga rendida ante su mecenas. Ole por Kvothe.
9788401339639
Los personajes siguen dibujados con los mismos trazos. No hay evolución ni hay nada parecido. Denna sigue siendo bella y esquiva, los profesores amigos o enemigos y los compinches leales y tal, y los malos, en particular el ser sobrenatural que acabó con su familia bastante cacas, al punto de ser incapaz de plantar batalla con un ejercito al grupetto mercenario que Kvothe liderará en una de sus aventuras, escaso bagaje para un ser milenario de supurante maldad e ignotos poderes.

Llegados a este punto esta claro que la opinión de la gente, o de la gente que deja opiniones en internet sobre lo que lee vale una mierda (el lector medio). El libro y la saga tienen cosas buenas (sino seria insufrible), es una lectura fácil de seguir, generalmente apacible (hasta cuando ese adjetivo sea deseable para este tipo de literatura) y tiene elementos conseguidos como la magia que ya no es cosa genética como lo era en Potter sino que tiene que ver con una mezcla de química y estudio. El entorno esta conseguido y el autor consigue mantener el interés justo. Algunos episodios están bien (aunque el esquema se repita tanto que mata la sorpresa, si Kvothe va a un pueblo a aprender artes marciales sabemos que lo hará bien, que habrá una prueba que superara, que al final lo aceptaran como suyo y querrán que se quede…). Otros episodios como el de la fata pecan de falta de originalidad (por no decir que es mas viejo que la tos, poco original y aquí incluso absurdo). Pero no es suficiente como para convertirlo en una gran obra, mucho menos para codearse con las top del genero. La saga de Kvothe es literatura juvenil engordada, ni siquiera literatura juvenil de la buena, y pobre para el lector friki (juegan al rol por dios, si fuese gente de gustos simples jugarían a la oca).

La pregunta que puede suscitar sobre el salto de este tipo de libros a territorios comunes, ¿los leen los adultos porque no encuentran lecturas adultas que les entretengan, quiero decir, porque Knausgård en el fondo aburre soberanamente y es literatura para 3000 personas como dice Olmos o porque el lector ha renunciado a madurar y sigue anclado en la literatura que le hacia disfrutar cuando era joven?. No son excluyentes ciertamente, pero sin duda explican como la literatura de género ha saltado al mainstream generando buenas acogidas. El público popular demanda ficción en vena, está claro, pero no quieren aguantar las paranoias de nadie ni que nadie les recuerde lo perra o compleja que es la vida con ninguna excusa y de paso, que tampoco se lo hagan muy complicado.

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Written by Anónimo

agosto 29, 2017 at 10:40 pm

Yo no soy Barcelona

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Una de las coletillas frecuentes tras los atentados en Europa,  lindando con el rancio fact, era alabar a los servicios de inteligencia por conseguir que España no se hubiese unido a la lista de países atacados por el terror islámico gracias a la experiencia adquirida durante el 11M. La amenaza sin embargo era inequivoca y considerando el fanatismo envuelto en la voluntad de atentar y la economía de los medios que precisan se aceptaba como cuestión de tiempo que un atentado de este tipo se produjera.

Mi interpretación de por que España ha tardado tanto tal vez no sea popular. Creo que no atentaron antes porque pensaron que en dos días nos habríamos olvidado de victimas y verdugos y estaríamos metidos en el bucle perpetuo que nos aqueja y que hace que todo sea un plató de un debate de la sexta. En dos días, reflexionaron, estarán diciendo que policía regional desoyó que indicaciones, o que político no quiso poner bolardos, o habrán encontrado una teoría conspirativa, y para eso no atenta uno. El objetivo del terrorismo es que se hable de ello, no servir de excusa para que se enzarcen en broncas domesticas. Por suerte mi teoría no encuentra refrendo en la realidad.

Aparte de las soluciones de cuñao al problema (ese que parecía tan modoso ahora es Santiago Matamoros reencarnado llamando a cerrar España mientras tu primo vegetariano insiste que el islam es una religión de paz y de concordia y amenaza con convertirse) solo se me ocurre una cosa que Europa en este caso puede hacer frente a la barbarie, y es ser fiel a sus principios. Pero fiel de verdad, no solo de predicarlos y presumir, sino de cumplirlos.

Europa debe apostar por el laicismo, la cultura, la justicia, la educación, la separación de los poderes, la transparencia, la igualdad de oportunidades, la democracia pero con todas las consecuencias. Y Europa debe de dejar de hacer negocio con quienes no respeten esos principios. Solo de esa manera podremos llegar a ser un modelo de sociedad, un modelo respetable. No es sencillo, ni es inmediato, ni tal vez ni siquiera plausible. Pero es lo único que se me ocurre. No se puede criticar el burka y luego poner patas arriba una ciudad para que desfilen tus santos, no es coherente. Y no se pueden dar lecciones democráticas y que luego el partido en el poder sea la banda de Ali Baba (no pun intended) y sus cuarenta ladrones. Así es imposible dar ejemplo. Occidente debe ser Occidente, como la mujer del Cesar debe ser casta y ademas parecerlo.
Postureo-on
Por lo demás el guión fue el habitual. Violencia, caos, desconocimiento, goteo de victimas e historias particulares y condena, calcado a Manchester, Londres, Paris o Niza, peligrosamente rutinario. Me rechinan los lemas he de reconocer. Yo no soy Barcelona, ni Londres ni Niza (ni Cambrills, nadie quiso ser Cambrills), porque los terroristas no atacan Barcelona, Londres o Paris, ni al UK, ni a España ni a Francia. El terrorista ataca lo que su mente enferma identifica como infiel, y tanto le da que sea de Teruel o de Murcia mientras la logística lo permita. Obviamente busca repercusión y en Barcelona hay mas focos que en Sepulveda, pero nada mas.

No es una guerra territorial, ni hace falta recordar que Barcelona, Londres o Paris son grandes ciudades, multiculturales, abierta e interesantes y llenas de gente chachi. La cosa llego hasta el empalago, que si que las Ramblas están muy bien, que me lo pasaba muy bien cuando era niño, la cantidad de personajes pintorescos que la poblaban, en fin, barra libre para el desbarre nostálgico sensiblero de saldo, la calle sigue en su sitio, las victimas no. Ademas uno podría pensar que si no lo fuesen se merecerían ser atacadas, y no. Las reivindicaciones de este tipo me parecen innecesarias, pesadas, miopes y me parecen que loan mas al que las escribe que a quien ha sufrido la tragedia. No es momento para el postureo ni para que nos cuenten sus mierdas.

Otro lema equivocado es el de yo no tengo miedo. No hablo de que haya que vivir con miedo, pero me da que un poco de conciencia global no viene mal. Nos olvidamos que lo que denominamos Occidente no es mas que una burbuja que no representa la realidad. Lo que para nosotros es un hecho traumático en otros sitios es algo cotidiano, y lo que es peor, nuestra parcela, en comparación, es minoritaria. No se trata de tener miedo, se trata de saber que fuera hay Morlocks, muchos, y con dientes.

En el plano doméstico la manifestación del fin de semana fue la constatación de una desagradable realidad. Vivimos en una sociedad enferma. Hemos perdido los límites y van a ser complicados de recuperar. Mientras que en las manifestaciones en europa no vimos a nadie con ganas de ir a reivindicar lo suyo, ya fuese el convenio del carbón o el sueldo mínimo de las asistentas del hogar, el independentismo aprovechó la ocasión para hacerse unas fotos majas o pitar al rey. Hay que estar muy enfermo para llevar una bandera a una manifestación de duelo, del color que sea y con el numero de franjas que sean y se coloquen donde se coloquen. Es una manifestación de dolor y solidaridad con las víctimas, o vas a unirte al dolor de las familias o no vas, parece sencillo de entender, pero hoy hay quien lo defiende como un derecho a la libertad de expresión o incluso como campaña mediática del centralismo. Absurdos y ridículos todos, unos provocando, otros justificando, otros azuzando. Querer construir una sociedad de la mano de estos putos enfermos incapaces de respetar el dolor de las victimas es garantía de que nada sano puede salir de ahí, esa por otro lado es la esperanza de quienes vemos el secesionismo como una estupidez. En manos de gente con algo de sesera hoy ya se habrían largado..

Written by Anónimo

agosto 29, 2017 at 10:29 pm