Lo que más me gusta es salir corriendo

Blog trepidante

La Sacristana

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Puede que la sexta no sea más que el Bershka de Zara y en muchos casos deja mucho que desear, pero si alguien tiene por objetivo vital dedicarse al periodismo televisivo dudo que encuentre un destino mejor, salvo que quiera hacer puerta esperando que Paquirrin salga del piso de alguna de sus sostenidas.

Estas semanas por ejemplo vimos un especial de Cristina Pardo sobre la corrupción, en este caso en Cataluña aunque perfectamente exportable a cualquier comunidad con similares protagonistas y resultados. Viendo la soberbia sorna de la señora Ferrusola, a Pujol jr presumir de flota (y tengo uno que ni siquiera me hizo particular ilusion, que lo cogi por compromiso, un testarrosa llega a decir en una apoteosis del troleo impune), o al pater Pujol abroncando a su parlamento por importunarle por unos asuntos de dinero se me ocurrió una cosa que no he leído acerca del proces. Consciente de lo difícil de encontrar nada nuevo al respective y de su perfecta inutilidad (algo que comparte con los miles de artículos que se han escrito sobre el tema) lo comparto. El independentismo no es mas que la necesidad freudiana de la sociedad catalana de matar al padre, en este caso de la patria por supuesto en sentido figurado. Ahí lo dejo, pero una psicosesión de Junqueras y Puigdemont apaleando a Jodorowski disfrazado de Pujol seria muy productiva (y nos ahorraría horas de tedio)

También vimos en la Sexta un Arrimadas vs Rovira que dejó varias revelaciones interesantes. Por ejemplo, ver a Rovira en acción viene a confirmar que una de las razones del fracaso del independentismo esta en lo nefasto de sus protagonistas, uno no crea una patria con gente como Puigdemont o Rovira, simplemente no sucede. Eso tiene una contrapartida, si el tonto del pueblo te toma el pelo es porque tu tampoco le pareces gran cosa, eso hay que tenerlo en cuenta.
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Rovira me recordó a una profesora adjunta que tuve en la universidad. Llamemosla Manoli. La Manoli era la adjunta de un profesor universitario que solo aparecía por allí el primer día y el ultimo, alguno entremedias para contarnos lo importante que era, los congresos a los que acudía o los sitios donde publicaba. Sospecho que solo iba para ver el ganado, al final de cada curso siempre se había cepillado a alguna. Vamos con una afirmación incorrecta, mas de una se sacaba los aprobados con el coño, pero supongo que eso ya no se puede decir hoy dia aunque fuese de esa manera.

Lo malo de Manoli es que era muy obtusa. Si tenia que ir de A a B podía hacerlo, pero en cuanto algún alumno cuestionara porqué, cortocircuitaba. El gesto se llenaba de tics, el verbo de vacilaciones y por dentro podíamos escuchar al engranaje trabajar a tope. No estaba hecha para el desafio. Por desgracia es un perfil que abunda en aulas universitarias, gente que no superaría una entrevista personal exigente porque carece de las competencias básicas para la docencia. El porqué de lo servicial de la Manoli era sencillo, bastaba escucharla hablar con arrobo de lo inteligente e importante que era el profesor para darse cuenta de que estaba todo chocha por sus huesitos y que en algún rincón de su cuerpecillo esperaba que en un descuido el se fijase en ella, en su abnegación, dedicación y devota entrega (algo que cualquiera anticipaba como imposible, su atractivo era negativo y su personalidad era una puta mierda).

Rovira es la sacristana abnegada del jesuitico Junqueras, le ofrece sacrificio, trabajo, dedicación esperando que algún día la mire con el ojillo (el bueno). Sola da pena. La cosa no sería un drama si no fuese la segunda de una formación que se espera gane las próximas elecciones, segunda a espera de lo que hagan con el mantecas claro. A poco que Evole y Arrimadas la arrinconaron con su desbarre de habrá sangre en las calles vimos a un personaje que no sabía donde meterse. Si hubiesen pisado algo más el acelerador sospecho que hubiera exclamado, mierda si, yo autoricé el código rojo, me lo inventé, me lo saqué todo mi sobaco sin depilar, pero es que todo esto es una patraña joder, yo solo lo hago por pasar tiempo por Oriol. Esa es la constante en cada uno de los careos a que se ha sometido, incluso a veces simplemente respondiendo a periodistas (¿como van a financiar el independentismo?)

La Manoli Rovira completa ese circo de bufones a los que por desgracia, hemos tenido que acostumbrarnos. Gente como Puigdemont, que llama cobarde al estado por retirar una euroorden tras haber salido del país escondido en un maletero y vivir en un apartahotel por miedo al trullo o los indepes que previenen de un pucherazo tras organizar unas elecciones donde una persona podía votar en repetidas ocasiones. Gracias a su ridiculez el independentismo se ha quedado en una broma pesada y empachante, pero intrascendente. Como he dicho, uno no alumbra una patria con esos gentiles hombres (y mujeres, Eulalia Reguant por ejemplo), pero si alguien piensa que sin hacer nada la historia se ha terminado con esta generacion de bufones se equivoca. Si no se hace nada terminaran por aparecer protagonistas mas competentes.

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Written by Anónimo

diciembre 9, 2017 at 12:29 am

Manada

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Póngamonos en situación, cinco gañanes sevillanos, un par de ellos con servicio a los cuerpos del orden en su curriculum, deciden aprovechar el desparrame de San Fermin y convencidos de su impunidad por experiencias anteriores, aprovecharse sexualmente de una joven borracha. El acto es despreciable y condenable, ellos mismos son igual de lamentables, y entrullandolos las posibilidades de que nos estemos perdiendo a un futuro descubridor de la cura del cáncer son, siendo optimistas, marginales.

La opinión pública salta como un resorte. No hay derecho dicen. Las pruebas pedidas por la defensa resultan ser una ofensa. Los testimonios de los acusados también parecen ofender. Llego a leer en tuitter que hay que carecer de alma para defender a estos acusados y cualquier estrategia de la defensa se antoja como ofensiva contra los derechos de la mujer.

Lo mismo, a otra escala, encontramos en el caso Weisntein-Spacey. No hay razones para dudar de lo oprobioso de su conducta o lo precario de su moral. No hay razones para no solidarizarse con las victimas, ni para calificar sus actitudes de depredadores. Tienen toda la pinta de que son unos crápulas hijos de la gran puta con todas sus letras. Pero basta que salte un testimonio diciendo que tambien las hay que han hecho carrera con el coño evidenciando que hay términos medios entre el blanco y el negro como para que la muchedumbre saque la caja de piedras para lapidar. No se puede decir que hay mujeres (también hombres) que han hecho carrera comiendo nabos, alguna ni siquiera los correctos, ni se puede decir que alguna ha abierto la puerta abriendo las piernas, aun cuando sea un rumor a voces tan cierto como las conductas abusivas de ciertos productores o directores porque eso menoscabaría el testimonio de las abusadas y la escena tiene que ser de buenos y malos para que podamos dormir tranquilos por las noches.

letraescarlata

Y como deben ser malos muy malos, tampoco se puede pedir juicios con garantías para depurar responsabilidades, ni siquiera el derecho a un proceso justo o aludir a la presunción de inocencia antes de condenarlos al ostracismo o borrarlos de fotogramas. Son culpables y punto. Cualquier cosa que no sea el linchamiento son incorrectas.

Quede claro que una mujer tiene derecho a pasearse desnuda en los san fermines jarta a vino si quiere sin que eso justifique que la toquen un pelo, que si los condenan como apuntan las pruebas le caigan las penas que sin duda esos hechos merecerían y que cualquier situación de abuso de poder es execrable, pero vivimos en sociedades desarrolladas. Los procesos penales occidentales suponen que la culpabilidad deba ser demostrada, que se considere a alguien inocente hasta que se demuestre lo contrario, que esta declaración deba hacerse sustentada en pruebas solidas. Hasta acusados de crímenes tan atroces como Bretón son merecedores de una defensa y de procesos con garantías. Estas garantías están en la base de lo que llamamos civilización. Sin ellas volvemos a los tiempos de la letra escarlata. Sin ellas no somos muy diferentes, somos turba infantilizada, somos masa, somos, en definitiva, manada.

Written by Anónimo

diciembre 5, 2017 at 11:37 pm

El temor de un hombre sabio – Rothfuss

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Seguimos con las aventuras de Kvothe el intrépido. Como ya señalé respecto al primer volumen la cosa se me había quedado muy a medias. El nombre del viento era una novela correcta de aventuras de corte fantástico y que servía poco mas que para crear expectativas, generar hype como dirían los youtubers o, en lenguaje mas bajo, cebar la marrana en torno a un personaje que pecaba de sobrado. Cara a decidir si convenía proseguir la lectura o no decidí hacer una búsqueda de opiniones y raro era la que bajaba del 7, siendo la media el notable alto tirando a sobresaliente (los blogs de gente que lee este genero son menos generosos). La cosa por tanto estaba entre lo que anticipaba y las opiniones del populacho. Inclinó la balanza el hecho de que me escocería más perderme un buen libro (no digamos una buena saga) que perder el tiempo leyendo una obra mediocre. La vida tampoco hay que vividla a tope todos los días que diantres.

Por desgracia las aventuras del polifacético personaje siguen por los mismos derroteros a nivel narrativo. Tiene sus ventajas, por ejemplo, es el libro perfecto para la sala de espera de un dentista. Puedes leer unos capítulos cuando te haces un empaste, dejarlo, y volver dentro de varios meses a hacerte otro y retomar la lectura poniéndote al día en dos párrafos sin tener la sensación de haberte perdido nada en absoluto. Quien dice dentista dice metro o autobus. Nada que ver con el esfuerzo a que somete R.R. Martin a sus lectores, ¿donde quedó este tipo al que le perdí la pista dos libros atrás? ¿este no era el primo hermano por parte de padre de la hija del que se casó con la de invernalia?.

Narrativamente es igualmente lineal y falto de sorpresas, no hay muertos en el armario ni los trucos habituales que el genero ha importado de la narrativa policíaca como hay varios en juego de tronos o harry potter por mencionar dos muy conocidos. Recordemos el momento Hodor por ejemplo, cuando llega el lector no puede por menos que decir, este gordo hijo de puta lleva guardando esto desde hace varios libros (o temporadas), al mismo tiempo nos relamemos pensando en como sera la traca final (que tal esa como creador de expectativas mas allá de adelantar las proezas del personaje?). Harry Potter era también modélico en ese aspecto. En los últimos capítulos el puzzle se ordenaba y encontrábamos sentido a todas las piezas que la autora habia ido desperdigando, igual que en los últimos libros aun le sacaba partido (algo ad hoc hay que reconocer) a elementos que llevaban ahí desde el principio. Nada de esto hay en la historia de Kvothe. La estructura es de personaje al que le pasan aventuras, sin que de la impresión de que haya relación o necesarias para el avance de la historia central (que avanza lo justo), en ultima instancia solo sirven para seguir engordando la reputación del protagonista que invariablemente sale airoso demostrando sus habilidades varias o su fortuna.

En este segundo volumen el autor por ejemplo recupera un juicio civil por uso indebido de magia (familiar?), juicio que el protagonista supera pero que sin embargo, nos enteramos, le crea mala fama en la universidad. Un profesor con el que no habla nunca le hace un aparte y le indica la conveniencia de tomarse unas vacaciones, en el capitulo siguiente un noble amigo suyo, así casualmente, le pregunta si estaría interesado en un mezenazgo con otro noble muy rico que vive en la otra punta del pais, y para allá que se va. El único sentido vital del protagonista era la universidad, pero basta que un profesor le insinué lo conveniente del descanso para que el protagonista salga en busca de nuevas aventuras, suena gratuito y lo es. Una vez allí a Kvothe le harán falta dos telediarios para hacerse el amo del cotarro y tres para toparse con Denna (la enamorada) que también casualmente ha recorrido medio mundo. Por si fuesen pocas sus dotes es capaz de hacer de Cirano para el noble y encandilarle a una de las damas mas demandadas de la corte, y eso que no solo no ha tocado pelo, es que ni a catado pecho ni dado un mal beso. No conoce mujer pero es capaz de hacer que una presa mayor caiga rendida ante su mecenas. Ole por Kvothe.
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Los personajes siguen dibujados con los mismos trazos. No hay evolución ni hay nada parecido. Denna sigue siendo bella y esquiva, los profesores amigos o enemigos y los compinches leales y tal, y los malos, en particular el ser sobrenatural que acabó con su familia bastante cacas, al punto de ser incapaz de plantar batalla con un ejercito al grupetto mercenario que Kvothe liderará en una de sus aventuras, escaso bagaje para un ser milenario de supurante maldad e ignotos poderes.

Llegados a este punto esta claro que la opinión de la gente, o de la gente que deja opiniones en internet sobre lo que lee vale una mierda (el lector medio). El libro y la saga tienen cosas buenas (sino seria insufrible), es una lectura fácil de seguir, generalmente apacible (hasta cuando ese adjetivo sea deseable para este tipo de literatura) y tiene elementos conseguidos como la magia que ya no es cosa genética como lo era en Potter sino que tiene que ver con una mezcla de química y estudio. El entorno esta conseguido y el autor consigue mantener el interés justo. Algunos episodios están bien (aunque el esquema se repita tanto que mata la sorpresa, si Kvothe va a un pueblo a aprender artes marciales sabemos que lo hará bien, que habrá una prueba que superara, que al final lo aceptaran como suyo y querrán que se quede…). Otros episodios como el de la fata pecan de falta de originalidad (por no decir que es mas viejo que la tos, poco original y aquí incluso absurdo). Pero no es suficiente como para convertirlo en una gran obra, mucho menos para codearse con las top del genero. La saga de Kvothe es literatura juvenil engordada, ni siquiera literatura juvenil de la buena, y pobre para el lector friki (juegan al rol por dios, si fuese gente de gustos simples jugarían a la oca).

La pregunta que puede suscitar sobre el salto de este tipo de libros a territorios comunes, ¿los leen los adultos porque no encuentran lecturas adultas que les entretengan, quiero decir, porque Knausgård en el fondo aburre soberanamente y es literatura para 3000 personas como dice Olmos o porque el lector ha renunciado a madurar y sigue anclado en la literatura que le hacia disfrutar cuando era joven?. No son excluyentes ciertamente, pero sin duda explican como la literatura de género ha saltado al mainstream generando buenas acogidas. El público popular demanda ficción en vena, está claro, pero no quieren aguantar las paranoias de nadie ni que nadie les recuerde lo perra o compleja que es la vida con ninguna excusa y de paso, que tampoco se lo hagan muy complicado.

Written by Anónimo

agosto 29, 2017 at 10:40 pm

Yo no soy Barcelona

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Una de las coletillas frecuentes tras los atentados en Europa,  lindando con el rancio fact, era alabar a los servicios de inteligencia por conseguir que España no se hubiese unido a la lista de países atacados por el terror islámico gracias a la experiencia adquirida durante el 11M. La amenaza sin embargo era inequivoca y considerando el fanatismo envuelto en la voluntad de atentar y la economía de los medios que precisan se aceptaba como cuestión de tiempo que un atentado de este tipo se produjera.

Mi interpretación de por que España ha tardado tanto tal vez no sea popular. Creo que no atentaron antes porque pensaron que en dos días nos habríamos olvidado de victimas y verdugos y estaríamos metidos en el bucle perpetuo que nos aqueja y que hace que todo sea un plató de un debate de la sexta. En dos días, reflexionaron, estarán diciendo que policía regional desoyó que indicaciones, o que político no quiso poner bolardos, o habrán encontrado una teoría conspirativa, y para eso no atenta uno. El objetivo del terrorismo es que se hable de ello, no servir de excusa para que se enzarcen en broncas domesticas. Por suerte mi teoría no encuentra refrendo en la realidad.

Aparte de las soluciones de cuñao al problema (ese que parecía tan modoso ahora es Santiago Matamoros reencarnado llamando a cerrar España mientras tu primo vegetariano insiste que el islam es una religión de paz y de concordia y amenaza con convertirse) solo se me ocurre una cosa que Europa en este caso puede hacer frente a la barbarie, y es ser fiel a sus principios. Pero fiel de verdad, no solo de predicarlos y presumir, sino de cumplirlos.

Europa debe apostar por el laicismo, la cultura, la justicia, la educación, la separación de los poderes, la transparencia, la igualdad de oportunidades, la democracia pero con todas las consecuencias. Y Europa debe de dejar de hacer negocio con quienes no respeten esos principios. Solo de esa manera podremos llegar a ser un modelo de sociedad, un modelo respetable. No es sencillo, ni es inmediato, ni tal vez ni siquiera plausible. Pero es lo único que se me ocurre. No se puede criticar el burka y luego poner patas arriba una ciudad para que desfilen tus santos, no es coherente. Y no se pueden dar lecciones democráticas y que luego el partido en el poder sea la banda de Ali Baba (no pun intended) y sus cuarenta ladrones. Así es imposible dar ejemplo. Occidente debe ser Occidente, como la mujer del Cesar debe ser casta y ademas parecerlo.
Postureo-on
Por lo demás el guión fue el habitual. Violencia, caos, desconocimiento, goteo de victimas e historias particulares y condena, calcado a Manchester, Londres, Paris o Niza, peligrosamente rutinario. Me rechinan los lemas he de reconocer. Yo no soy Barcelona, ni Londres ni Niza (ni Cambrills, nadie quiso ser Cambrills), porque los terroristas no atacan Barcelona, Londres o Paris, ni al UK, ni a España ni a Francia. El terrorista ataca lo que su mente enferma identifica como infiel, y tanto le da que sea de Teruel o de Murcia mientras la logística lo permita. Obviamente busca repercusión y en Barcelona hay mas focos que en Sepulveda, pero nada mas.

No es una guerra territorial, ni hace falta recordar que Barcelona, Londres o Paris son grandes ciudades, multiculturales, abierta e interesantes y llenas de gente chachi. La cosa llego hasta el empalago, que si que las Ramblas están muy bien, que me lo pasaba muy bien cuando era niño, la cantidad de personajes pintorescos que la poblaban, en fin, barra libre para el desbarre nostálgico sensiblero de saldo, la calle sigue en su sitio, las victimas no. Ademas uno podría pensar que si no lo fuesen se merecerían ser atacadas, y no. Las reivindicaciones de este tipo me parecen innecesarias, pesadas, miopes y me parecen que loan mas al que las escribe que a quien ha sufrido la tragedia. No es momento para el postureo ni para que nos cuenten sus mierdas.

Otro lema equivocado es el de yo no tengo miedo. No hablo de que haya que vivir con miedo, pero me da que un poco de conciencia global no viene mal. Nos olvidamos que lo que denominamos Occidente no es mas que una burbuja que no representa la realidad. Lo que para nosotros es un hecho traumático en otros sitios es algo cotidiano, y lo que es peor, nuestra parcela, en comparación, es minoritaria. No se trata de tener miedo, se trata de saber que fuera hay Morlocks, muchos, y con dientes.

En el plano doméstico la manifestación del fin de semana fue la constatación de una desagradable realidad. Vivimos en una sociedad enferma. Hemos perdido los límites y van a ser complicados de recuperar. Mientras que en las manifestaciones en europa no vimos a nadie con ganas de ir a reivindicar lo suyo, ya fuese el convenio del carbón o el sueldo mínimo de las asistentas del hogar, el independentismo aprovechó la ocasión para hacerse unas fotos majas o pitar al rey. Hay que estar muy enfermo para llevar una bandera a una manifestación de duelo, del color que sea y con el numero de franjas que sean y se coloquen donde se coloquen. Es una manifestación de dolor y solidaridad con las víctimas, o vas a unirte al dolor de las familias o no vas, parece sencillo de entender, pero hoy hay quien lo defiende como un derecho a la libertad de expresión o incluso como campaña mediática del centralismo. Absurdos y ridículos todos, unos provocando, otros justificando, otros azuzando. Querer construir una sociedad de la mano de estos putos enfermos incapaces de respetar el dolor de las victimas es garantía de que nada sano puede salir de ahí, esa por otro lado es la esperanza de quienes vemos el secesionismo como una estupidez. En manos de gente con algo de sesera hoy ya se habrían largado..

Written by Anónimo

agosto 29, 2017 at 10:29 pm

Senectud

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Una de las cosas más jodidas que tiene que afrontar el varón ante la llegada de la senectud es el temor a saber que descubrirá la bajada de defensas que conlleva la perdida de flujo testosteronal. Con la acumulación de años y el agotamiento de la testosterona el pelo nos ralea (o blanquea), los músculos se aflojan, la grasa se acumula y las construcciones que nos mantenían dentro de lo respetable se debilitan.

Ejemplos recientes tenemos varios. Por ejemplo, al rey emérito a partir de cierto punto le importó tres cojones llevarse a su rubia concubina princesa (lo de princesa al menos de bote) a saraos oficiales, o irse a cazar elefantes pese a ser presidente de honor de la WWF) o Berlusconi y su bunga bunga pride. Julio Iglesias por ejemplo, esta a un paso de pasar de recibir demandas de paternidad a ponérselas él mismo a media españa y pedir que incluyan su semen en la lista de sustancias milagrosas junto con las lagrimas de unicornio mientras que Vargas Llosa se pasea como el quinceañero que ha conseguido convencer a la cachonda de la clase para acompañarle al baile de egresados aunque la cachonda de marras, hoy por hoy, pegue más con un sarcófago al lado que con un ardoroso amante latino. Los años simplemente pesan mucho sobre las mascaras del varón. ¿Viejos verdes?, no, viejos a los que ya simplemente les importa un pito mostrarse verdes.

Otro ejemplo reciente es el del venerable Marias (ahora si, ya no volvemos a entrar al trapo). Toda la vida manteniendo un perfil de intelectual modosito y ahora nos damos cuenta de que llevaba a un Jimenez Losantos dentro que al ser liberado ha salido arrasando como un alien en una convención de naturistas veganos. En la ultima entrevista al hilo de la polémica generada por su articulo sobre Gloria Fuertes el bueno de Javier nos indica que, por mucho que en su momento aspirase a ser italiano o ingles (de clase alta) basta rascar un poco para descubrir la pura cepa ibérica, y es que en lugar de matizar o aclarar su postura lo único que hace es entonar el sostenella y no enmendalla.

En primer lugar lo que hace Javier frente a la polémica es ignorarla. Reconoce (o presume) de carecer de correo electrónico, internet, ordenador o teléfonos modernos y, en consecuencia, conocimiento de polémicas digitales. Dejó de escribir en pluma porque apenas se matan gansos con esos fines y dejó el caballo porque lo pone todo perdido con sus boñigas, pero después de la máquina de escribir (mecánica) toda innovación es fruto de la intervención del maligno. Lo malo para él es que ignorar una realidad no la anula y por otro lado, puede que un día le den el nobel (se lo han dado a Dylan en esa lotería cualquiera tiene boletos) y se lo pierda por no revisar su bandeja de entrada en lugar de estar esperando en la ventana a que llegue una paloma torcaz.
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Seguidamente Javier recuerda que hace poco escribió un artículo sobre el despilfarro en el departamento de defensa que no generó ninguna polémica. Por el respeto residual que hacia el conservamos no nos detendremos en explicarle porque una opinión sensata basada en hechos constatables no genera polémica mientras que una que incluye un ataque gratuito e innecesario si.

Finalmente Javier se corona recurriendo a la argumentación estúpida por excelencia, y que consiste justificarse uno con el argumento de es que yo soy así (yo soy asi de impertinente dice, desde los 80 dice reafirmando su pollaviejismo). Lo endeble de esa argumentación se observa de manera sencilla si sustituimos las acciones a justificar por alguna más bestia, por ejemplo. Vera, es que a mi me gusta patearle el culo a maricones en los parques de tres a cinco, pero oiga, no me lo afee, yo es que soy así. La justificación es tan burda que cuesta pensar que no haya escrito un artículo de los suyos para denunciarla. Cuando entona con frecuencia el es que yo soy muy así, uno puede completar la frase en su cabeza con un así de gilipollas eres, sin miedo a equivocarse demasiado.

Marias nos viene a verificar lo jodido que es para el varón el tema de envejecer, toda una vida trabajando en una imagen para que el chocheo te la mande a la mierda en tres desbarres. Eso o que presenta novela en breve lo que no sabría decir si es incluso peor.

Written by Anónimo

julio 10, 2017 at 10:07 pm

Patria – Fernando Aramburu

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El vil asesinato de Miguel Angel Blanco del que se cumple estos días el aniversario terminó por quitar de la sociedad vasca la venda del miedo y/o la ceguera que los sostenía. ETA aparecía desnuda tal como era, un grupo de paletos que mataban por inercia, porque no sabían hacer otra cosa y que no pintaban nada en ningún propósito de sociedad. Cuando programas de humor tipo Vaya Semanita comenzaron a hacer humor con la banda se certificó lo que se sabía en la calle, que estaban finiquitados, algo que incluso ellos terminaron por entender aunque les llevara su tiempo, después de todo la banda se nutria del matón de la clase, no del listo.

ETA dejó un reguero de sufrimiento inútil, pero poca ficción. El tema en si no admite muchas dobles interpretaciones, la banda era un depósito de descerebrados violentos que encontraron en el nacionalismo cerril cobertura para dar rienda suelta a su desviación y en diversas instituciones el armazón logístico para mantenerlo: los chavales que ahora acaban en hermano mayor en el país vasco en los 80 se hacían abertzales y encima les aplaudían. Eso, en ficción, no da para mucho. Además como buenos paranoicos siempre mostraron un celo bastante concienzudo para todo lo que les aludiese, no dudando en amenazar de manera directa o indirecta a cualquiera que trabajase sobre ellos y no proyectara la imagen deformada que de si mismos tenían, igual que amenazaban a periodistas o políticos no afines. El resultado, un puñado de películas (Los días contados, Yoyes) rodadas entre veladas y no veladas amenazas, no muchos mas libros y poco más, poco reflejo considerando el espacio mediático ocupado.

Una vez ETA cesó su actividad criminal, era cuestión de tiempo que llegase la avalancha, de la que Patria, el pelotazo editorial de la temporada puede considerarse una avanzadilla. Viendo lo sucedido con la guerra civil me temo que el tema apestara en no mucho.

Vamos con Patria. Lo primero que llama la atención es un estilo bastante molesto. Esta bien eso de la frase corta y contundente, pero aquí parece que la frase, más que corta o concisa, ha sido recortada. A veces uno se detiene con la sensación de que se ha comido varias silabas. El siguiente elemento molesto es el uso de ese lenguaje coloquial. Cinco horas con Mario puede haber sido una de las obras mas dañinas para la literatura en español. El intento de buscar la cercanía a través de la coloquialidad es arriesgado, la distancia entre lo autentico y lo caricaturesco es pequeña y no todos los escritores son Delibes. Aramburu desde luego no lo es. El uso del lenguaje de Aramburu es pobre, y rara vez creíble.
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Pasado el trago del estilo, que en varias paginas deja de molestar (igual que el pie de uno termina por olvidarse de la china que se le metió en el zapato si no hay oportunidad de descalzarse), nos encontramos con las protagonistas. Dos señoras de cierta edad que en un tiempo pasado fueron amigas muy cercanas y que siguieron vidas paralelas hasta que ETA se cruzó en su camino y ahora no se pueden ni ver. Una es viuda de un empresario asesinado en un atentado y otra madre de un etarra que cumple condena en el puerto de Santa María. El planteamiento a priori nos acerca mas a una sesión de sobremesa de Antena 3 que a algo mas ambicioso y efectivamente anticipa lo que viene, sucesión de directos al hígado: Por si no fuese suficiente esa declaración de intenciones, la familias la completan por el lado de la madre del etarra una hija parapléjica enamoriscada en tiempos del hijo de la otra, un medico con problemas de alcohol entre otros, todos miembros a su vez de familias desestructuradas se imagina uno que por el tema de marras. Si, falta el niño ciego al que le han robado el canario y puesto un calcetín relleno en su lugar.

Los personajes son planos, simplones, carentes de sorpresas y desarrollo. De su planicie se deriva que muchas situaciones se tengan que resolver por el derrepentismo. Clave es la conversión de la madre del etarra al batasunismo. Una semana las dos amigas pasean por Donostia comiéndose unas porras y hablando de sus cosas y escapan de una manifa con la que se cruzan. A la siguiente la madre del etarra en el mismo escenario le dice a la amiga que se unan a la manifestación. De repente es batasuna, ha tomado partido por el hijo, deduce la sagaz futura viuda. En realidad todo sucede así, el empresario asesinado es bueno de regalar chuches a los demás, el hijo etarra es un matón de libro que acaba siendo malote (vale, esto es plausible). En general el desarrollo de tramas y personajes hace que uno busque el perfil del autor para cerciorarse que tiene mas de veinte años y aquí no estoy exagerando, yo lo hice y lo digo sin exagerar, el libro tiene esa edad mental, incluso menos.

Otro factor molesto es el uso del flashback, igualmente, al mas puro estilo drama de sobremesa telecinquero. La madre etarra mira una pulsera y le teletransporta la historia de la pulsera, quien no esta viendo el plano de la protagonista mirando al infinito?, después del periodo de gracia, por estas y otras razones, la sucesión de facepalms es continua y cada vez mas frecuente hasta el facelpalm final.

Como podemos suponer si hemos llegado hasta aquí Patria no es el libro definitivo sobre ETA, (no diré conflicto, era una panda de asesinos patéticos), no es ETA nació en un seminario, ni cuenta mucho de ETA, ni descubre nada sobre sus efectos en el país vasco o las victimas. Ni siquiera es un libro donde ETA juegue un papel clave. Podríamos sustituir el atentado por un atropello a un ciclista por un conductor borracho y aparte de unas cuantas decenas de paginas la cosa podría tirar igual. Patria es un drama marujil que podría firmar cualquier reportero televisivo (que parece padecen fiebre literaria) y que, al igual que hicieron tantos políticos miserables durante décadas, sacan rédito del la truculencia etarra sin el menor rebozo.

Patria es víscera, marujeo, melodrama barato y cartón piedra (lo que posiblemente explique el pelotazo comercial). Espero que no marque el camino de lo que se avecina, aunque para ser sinceros dudo que sea una tendencia que me vaya a atrapar. Lo peor de Patria es que alguien piense que le ha ayudado a comprender mas lo sucedido durante ese periodo oscuro. Tendrá que comenzar por desaprender lo aprendido si el interés es genuino.

Written by Anónimo

julio 5, 2017 at 9:58 pm

El pollavieja

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Las compuestas estan dejandonos en los últimos tiempos los neologismos más entretenidos, al menos más contundentes que los que exportamos del inglés tipo selfie o similares. El ultimo de los creadores de pagafanta, gafapasta, follaamigo, o viejoven (este ultimo en contracción) es el de pollavieja, neologismo de difícil rastreo en sus orígenes pero bastante preciso que, aunque con comienzos tímidos, va poco a poco instalándose en el lenguaje cotidiano

Considerando marginales los casos de personas cuyo miembro viril tiene una edad diferente al resto del cuerpo, parece evidente que el de pollavieja alude a la edad del interfecto. Edad mental, más que biológica, y es que el pollavieja es un tipo de rancio sistema operativo.

El pollavieja defiende, básicamente, el estado actual de las cosas, por cuanto ha sido testigo de su formación, en la que a veces ha participado. Habiendo pollas de por medio, esta claro que hablamos de un ejemplar varón, de edad media alta y posición aventajada (cuando no privilegiada), para el que a grandes rasgos, el sistema actual funciona y como ha venido haciendo durante las ultimas décadas. España es una e indivisible, las autonomías es una solución razonable, el bipartidismo es garante de democracia, la monarquía un valor estable y elemento de seguridad para el ciudadano y Europa el estado natural de las cosas. Un pollavieja, por tanto, mas aya de lo que defienda, se caracteriza por una resistencia enfermiza al cambio, las cosas estan bien tal y como son, y lo demás son experimentos para los que esta la gaseosa aunque se muestre esforzado en negar esta resistencia.
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De esto hay quien deduce que el termino es meramente político, pero su éxito reside en que va mas allá. El gayerismo esta bien, si no se hace ostentación, el feminismo igual, mientras se haga de manera discreta, en casa de uno. El polla vieja opina, aunque mas que opina sienta cátedra pues suya es la voz de la equidistancia y la moderación, al pollavieja le gusta el consenso, concretamente acerca de lo sensato de su opinión. El habitat natural del pollavieja es un debate sosegado, debate que, tras horas interminables no debe conducir a ninguna conclusión útil, porque todo esta bien como esta, o era mejor como estaba.

El estado natural del pollavieja deducimos es la nostalgia, la juventud no es tan batalladora o idealista como lo fue la suya, consecuencia de que lo han tenido muy fácil, mas fácil que ellos, la música, el cine, la literatura, la ropa, los coches… las mujeres, que me dicen de las mujeres, pues que le vamos a decir sr. Pollavieja, ya no hay mujeres como las de antes. Pollaviejas ahora, supongo, se nos vienen a la cabeza varios famosos y otros algo menos, uno de sus textos fundacionales podría ser el reciente articulo de Navalon sobre los milenials (articulo que se viene escribiendo desde los tiempos de Socrates) aunque imagino que cualquier articulo de alguno de los pollaviejas que pensamos puede valer.

Finalmente el pollavieja en la familia es el suegro, como tal no recomienda vinos (eso es territorio del cuñado, como mucho dará o quitara razón con lacónicos gestos, el área de domino del pollavieja es el whiskey, el caro en particular. Despidamonos del pollavieja con un articulo fenomenal de Joaquin Reyes dedicado a uno que en realidad podría ser todos.

Written by Anónimo

julio 3, 2017 at 10:22 pm