
Poner en valor
enero 14, 2012Comenzamos el año en otro país, sin motivo aparente salvo el de rendir homenaje al titulo del blog, tras cuatro años en la isla esmeralda y disfrutar de una vida apacible (demasiado apacible), nos embarcamos en otra pequeña aventura para ver cosas nuevas y alimentar el cerebro de otras experiencias que relanticen el cada vez más rápido paso del tiempo.
Que pasará?, imagino que el billete de Irlanda tiene vuelta, pero todo son imaginaciones, también parecía tenerlo el de españa, y seguimos buscando las piedras en el camino que nos recuerden que nuestro destino es rodar y rodar. Por cierto, abandoné España cuando no habia crisis y dejo Irlanda recuperándose, veremos que acontece en el UK.
La situación, no obstante, se ha alargado en el tiempo. En España, un pais donde se vive como en ninguna parte como me recuerdan cada vez que paso por alli, los pocos que realmente lo disfrutan parece esforzarse en que el resto se vaya fuera. Tal vez fomentando la diaspora pretenden que los emigrados añoren de primera mano esa buena vida española, o simplemente consideren que ademas de ser español, para vivir razonablemente bien en españa hay que hacer meritos, poco puedo decir, salvo que mires por dónde mires hay demasiada gente pensando en salir para tanta buena vida como presumen.
Concluyo con el titulo del post, porque es la tercera vez que me cruzo con la dichosa expresión, una expresión que ya me daba bastante por el culo hace 10 años en bocas de ejecutivos wannabe, Poner en valor, porque leo en tribuna que Mañueco (alcalde de salamanca a la sazón) ha puesto en valor el arte de cuchares en el homenaje a Julio Robles (conocido matador, pero también maltratador de mujeres, al menos de la suya), y leo en ABC que Montoro quiere reelaborar una nueva ley de costas que ponga en valor las mismas, y no se donde vuelvo a leer la puta expresión de moda y multiusos de poner en cochino valor, y como hace un conocido columnista, no puedo sino ciscarme en las progenitoras de tanto poner el valor, por mercantilista, por hacer ejercicio de modismo y por repetir una expresión intrinsecamente estúpida en cuanto la ocasión se pretenda. Sino, que me expliquen como un homenaje a un torero muerto pone en valor nada. Aqui les espero.
Aprender a expresaros cojones ya.