Archivo de Julio 2009

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La solidaridad bien entendida

Julio 28, 2009

Hubo un momento en el concierto de U2 en que uno no sabía a que suerte de liturgia asistía. Bono enlazaba los grandes (viejos) éxitos, con una ración de sermones sin fronteras entreverados y sin el menor sonrojo. Así, los proletarios del sentado ejercitabamos los muelles de la rodilla. Toca Sunday Bloody Sunday, en pié, toca hablar de los oprimidos, nos sentamos. Así en rutina y tenemos el efecto mencionado, pero que diablos, esto es irlanda no?

Yo recordé un artículo de Javier Marías, quien como novelista, dicho sea se paso, me interesa más bien poco. En él Marías criticaba las campañas solidarias que pretenden hacer caja a costa de hacer sentir mal al persona. Es ese tipo de ideas que en un principio chocan, ¿criticar a una ONG (lo siento, no tenemos ningúna empresa con ese nombre)?, y con las que hay que hilar fino para no cagarla. Y Marías tenía más razón que un santo. Pongamos el ciudadano medio que tiene su trabajo de mil euros, de los cuales un alto porcentaje se va en hipoteca-alquiler, coche, comida y demás historias que nos hacen falta para vivir, que llega a su casa, pone la tele para olvidarse del retramongol de su jefe o de vete tu a saber que, y aparece una tipa con la cara quemada haciendole sentir como un hijo puta por no donar una cantidad al mes.

Marías argumentaba que resulta un poco obsceno tratar de exprimir al superviviente del diario insinuandole su hijoputez insolidaria. Es más o menos el argumento general recaudatorio de las ong. De hecho el ciudadano ya hace algo por esas causas. Paga impuestos. Estoy seguro que un alto porcentaje de la población estaría de acuerdo en destinar fondos a estas causas, en lugar a las causas de los políticos, por no hablar de derechas e izquierdas, de esas ‘cenas de representación’ de utilidad-finalidad difusa (y lo que es mejor, x las que no tienen que dar explicaciones a nadie), o esas pensiones vitalicias que te ganas en unos años de un escaño en el que no posas el culo ni para que se conozcan. Pero por ahí no ataca nadie.

Económicamente, dejar al ‘mercado libre’ de las ongs la recaudación de los buenos sentimientos tampoco es una opción optima. Prima las mejores campañas recaudatorias, pero no las más justas, o las más necesitadas, por no mentar la poca transparencia que el destino de los fondos ofrece en muchas ocasiones, como desgraciadamente se ha demostrado en más de una ocasión.

Así y todo, y volviendo a U2, en una de las sentadas me dió pensar en la cantidad de gente que dentro del circulo mágico de los 360º había pagado un mínimo de 250 leuris por estar alli, el resto a más de cien por barba, y el resto hasta completar los 70.000 almas. Así por tres días. Y todo adquiere otra perspectiva. En esas condiciones, cualquiera es solidario, o se clava a una cruz, o se decolora la piel. Hay que entenderlo.

Por cierto, no tocó lemon. Ojete!!!.

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Bono me cae gordo

Julio 22, 2009

Ahora que se acerca el U2 weekend, yo confieso que Bono me cae gordo. Hay muchos motivos, pero ahí van unos cuantos:

1- Bono es majete, o al menos ejerce, y hablo por testimonios directos (aunque yo sigo esquivándole). Vamos a ver, alma de cantaro, una estrella del rock tiene que tener sus dosis de divismo, no ceder al populacho ni al colegueo fácil. Pienso en Morrison o en el recién extinto Maicol Jackon, Maicol no te tocaría ni con un puntero laser, pero Bono es ver a una panda de fans con cámara e ir para allá a abrazar como un poseso. Así no Bono.

2- Bono es la conciencia universal. Aunque estemos acostumbrados, a mi me repatea mucho que alguién por el mero hecho de haber triunfado en campo (generalmente artístico, pero esta gripe se ha extendido a otros como el científico) se piense autorizado para pontificar sobre lo divino, lo humano, lo físico y lo metafísico. Que sí, que habrás escrito un libro cojonudo, o sacado un disco de puta madre, pero de veras eso te faculta para opinar de los avances en física de neutrones y como eso afectará a la raza humana?

3-Bono no predica con el ejemplo. Si, está muy bien que destines 5 millones para ayudar a los músicos de dublin (que a ver cuando te pones con el resto de los gremios que lo piden a gritos), pero amiguete, ¿no estaría mejor que comenzases pagando los impuestos en tu propio país como hacemos todos (aunq nuestra madre no naciese en el Finglas?, amos, digo yo. Igual si comenzases a cotizar te preocuparía por dónde va tu pasta (que esa es otra) en lugar de hacer donaciones pomposas una semana antes de tu show en el Croke Park.

Otra, que si el calentamiento, que si el derroche, que si la abuela fuma, ¿y como ahorramos?, pues con derroche de vatios de luz y sonido, la casa por la ventana y que no se diga.

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Gunslinger

Julio 22, 2009

-No apunto con la mano; quien apunta con la mano ha olvidado el rostro de su padre. Apunto con mi ojo.
-No disparo con la mano; quien dispara con la mano ha olvidado el rostro de su padre. Disparo con mi mente.
-No mato con la pistola; quien mata con la pistola ha olvidado el rostro de su padre. Mato con el corazón.

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Peculiaridades varias del habla salmantina

Julio 15, 2009

Decálogo del habla charra

1º El charro no es un lengüaje hablado, sino cantado, así, cual elfo del bosque, el salmantino habla cantando.
2º El charro no va para acá o para allá, el charro va ‘pallí’, ‘paquí’ o ‘pahí’
3º Si no entiendes algo, no preguntarás ¿Qué?, ¿Cómo? o ¿Porqué? como un vulgar pucelano, en su lugar preguntarás ¿lo qué?
4º Si quisieramos preguntar la razón no diríamos ¿porqué?, sino ¿porque?, poniendo el acento el la o.
5º Un charro elonga la última sílaba de sus question tag hasta el infinito, Ejp. -Vengo mañana, -¿vieneseeeeeees?
6º Existe un verbo muy útil en la jerga charra, Armar. ¿Qué haces? paqui armando. ¿Cómo te has hecho eso?, va, armando.
7º El charro ama la complejidad verbal, no come, corre o canta, ha comido, ha corrido, ha saltado. Los pasados simples no nos van.
8º Un charro saluda, ¿qué pasa majo?, y se queda tan ancho.
9º Un charro no sueña, se sueña. Ayer me soñe con hornazo.
10º Un charro compensa en acópoques lo que despilfarra en tiempos verbales ‘To pues lo que yo decía..’

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Usos y costumbres
Un charro no tiene garage, tiene cochera, y no cierra la puerta, la canda.
Un charro no ataja, atroncha.
Un charro no se atraganta, se añusga, y cuidado con añusgarse, que luego te da un aciburrio.
Un charro no come pescado, come pesca.
Un charro es hijo de su padre o su madre, José es Pepe ‘el de Paquita’, Antonio es ‘Toño el de Nines’
Un charro no cambia los artículos reciéntemente adquiridos que no le satisfacen, los descambia.
En las ferias de septiembre no va a los autos de choque, va a los ‘coches chocones’
Tomándo un café al camarero se le dice, ‘cóbrame’, no cobraté aunque sabemos que el dinero es para él
Cuando comienza la proverbial rasca charra, uno saca el chambergo (pelliza) a falta de capa charra claro.
Un charro (cani, pero charro) no dirá chorba, chica, novia, etc, dice ‘mi niña’
Antes de decir patata, un charro siempre le dice a la gente que se ‘arrejunte’ o ‘arrejuntaos tós’, más que nada, para que no se corten las cabezas.
Ahhh, claro y este año, a la Unión no le interesa subir a primera.

Ala, altramuces, Hornazo y perrunillas pa tos que convida la casa

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El dia que Maicol Jackson murio

Julio 11, 2009

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De todo lo que se ha escrito sobre Maicol, haciendo un ejercicio de sintesis, me quedo con muy poco. Hay quien se sorprende de la beatificación publica del personaje, de la justificación de su comportamiento y sus excentricidades. Ignoro la razón de la sorpresa: la restitución del finado es una de constante no ya del periodismo, sino de la misma sociedad, hay que ser un verdadero hijo de la gran puta para que en tu entierro no haya nadie que hable bien de uno.

La ingente cantidad de información generada se podría distribuir en un diez por ciento de noticia, 50 de especulación más o menos morbosa y digamos un 40 de opinión,lamentablemente la opinión no es del todo lo variada o al menos lo interesante que podría, pero eso es un signo de los tiempos, la abundancia no implica calidad mientras que la obligación de opinar del tema de moda si que va en detrimento de esta. Supongo que sobra opinión, o no opina públicamente quien debiera, pero tampoco estamos aquí para hacer sociología.

En lo que a mi respecta, mi primer contacto con Maicol fue el video de thriller. En aquel entonces (y después), me la sudaba bastante la calidad de su música (hasta ahora lo hace) o su habilidad para el baile. No las niego, pero a mi lo que me llamaba la atención eran los zombies y la magia del video clip por encima de todo. Se puede decir que, sin negar las virtudes músicales de Maicol, este siempre las rodeó de elementos llamativos que conseguían desplazarlas a un segundo plano. Durante mi etapa escolar Maicol era cool. Hay que reconocerlo, no al punto de extender la moda de los calcetines blancos, pero era cool, venía de america que también era cool, y molaba, la america de Reagan con Rambo, Terminator, Predator y compañía molaba un rato. Era un ‘honor’ entre los escolares haber visto la infumable Moonwalker, si Maicol era cool.

Sin embargo, Maicol ya no era cool en el instituto. Era, o me lo parecía, un producto edulcorado demasiado elaborado. Seguían fluyendo sus excentricidades, los vídeos de calidad pero la música era repetitiva, las coreografías no sorprendían y Maicol comenzaba a despersonalizarse. No, en el instituto Maicol dejó de ser cool (Prince en cambio lo era y tampoco me gusta demasiado), y ese es el resumen de todo. A partir de ese momento Maicol comenzó a deslizarse suavemente de su trono de rey del pop hasta su palacio de Neverland, y desde entonces solo aparecería de vez en cuando para ofrecer más de lo mismo (incluso peor, cuando se llenó de conciencia planetaria) o fricadas varias. Todo fue de mal en peor, boda con la hija de Elvis, embarazos sospechosos y degeneración física. Maicol se convirtió en un títere hasta que ni siquiera servía como eso, o al menos es la impresión que me dió durante su último juicio público. Maicol era objeto de pena, lástima, compasión e incluso grima, y ni su invincible, ni la gira que no llegó a iniciar lo sacaría de ahí. Como otros muchos (Madonna en ocasiones ha conseguido cogerle el ritmo al tiempo) Maicol quedó atrapado en su fórmula y dejar de moverse con el mundo.

La opinión pública nunca consideró a Maicol como un vulgar duque de feria. Por complicado que resulte llegó a comprender, e incluso a estar convencida de que nunca hizo nada inapropiado con los infantes de que se rodeaba por insano que sea el asunto de por sí. Es cierto,  se ha sabido después, que Maicol no era tan excéntrico como parece, o al menos timorato, puesto que muchas de sus rarezas eran falsas y tenían propósitos publicitarios que él diseñaba. Pero si Maicol me llama la atención estos días por algo, es por ser uno de los pioneros (a saber quien sería el miembro fundador) del friquismo, esa corriente-movimiento tan difundida en la actualidad. Maicol, con su presupuesto casi ilimitado, pudo llevar el friquismo hasta el extremo, hasta el punto de creerse capaz de desvincularse de la condición humana, esa que nos distingue y que se puede resumir en unos cuantos verbos de lo más vulgar, comer, sudar, envejecer. Asi y todo, lo más paradógico del asunto, o al menos es mi impresión, es que cuanto más trató de distanciarse del común de los mortales, mas fuertes y evidentes fueron los lazos que lo unían con su naturaleza común, que viene a ser una interpretación de la frase bretoniana de que lo más asombroso de lo fantástico
es que detrás de ello, solo hay cruda y vulgar realidad.