Archivo de Mayo 2009

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El desayuno de los campeones

Mayo 22, 2009

Kurt Vonnegut – El Desayuno de los Campeones

El cine en el que estaba Trout con todos sus paquetes sobre las rodillas sólo ponía películas porno. La música era suave y sobre la pantalla plateada los fantasmas de una pareja joven se lamían el uno al otro, inocentemente, las blandas aberturas de sus cuerpos.
Mientras estaba allí sentado, Trout concibió otra novela. Trataba de un astronauta terrícola que llegaba a un planeta en el que la contaminación había acabado con todo tipo de vida vegetal y animal, excepto con la de unos humanoides que se alimentaban con comida hecha a base de petróleo y carbón.

Organizaban una fiesta para el astronauta, que se llamaba Don. La comida era horrible y durante todo el rato el gran tema de conversación era la censura. Las ciudades estaban plagadas de cines que sólo ponían películas porno. Los humanoides querían encontrar algún modo de acabar con aquellas películas pero sin interferir en la libertad de expresión.
Le preguntaban a Don si las películas porno también constituían un problema en la Tierra y Don decía que “Sí”. Le preguntaban si las películas eran realmente guarras y Don respondía que “Todo lo guarra que podía llegar a ser una película”.

Y aquello suponía un desafío para los humanoides, que estaban convencidos de que sus películas superaban a cualquiera de las existentes en la Tierra. Así que todos decidían dirigirse a un cine porno del centro de la ciudad, apretujados en unos vehículos que flotaban sobre unos colchones neumáticos.

Llegaban en el momento del descanso, así que Don tenía algo de tiempo para pensar sobre qué podría ser más guarro que aquello que ya había visto en la Tierra. Antes de que apagaran las luces ya estaba sexualmente excitado. Las mujeres del grupo estaban agrietadas e inquietas.

Se apagaban las luces y se abría el telón. Al principio no aparecía ninguna imagen. Sólo se oían chupeteos y gemidos que salían de los altavoces. Al poco rato comenzaba la película. Era una filmación de muy buena calidad en la que aparecía un humanoide macho comiendo lo que parecía ser una pera. La cámara se acercaba hasta tomar un primerísimo plano de los labios, la lengua y los dientes, brillantes de saliva. El protagonista se comía la pera con extremada lentitud. Cuando el último trozo desaparecía dentro de su ávida boca, la cámara descendía y le enfocaba la nuez del cuello, que subía y bajaba de un modo obsceno. Y después eructaba, satisfecho, y sobre la pantalla aparecía la siguiente palabra, claro que en el idioma de aquel planeta:
FIN

Todo era falso, por supuesto. Las peras ya no existían en aquel planeta. Pero, de todos modos, la película de la pera no era la principal de aquella noche, sino que sólo era un corto, que se proyectaba mientras el público se acomodaba en su butaca.

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La liga de los ricos

Mayo 2, 2009

Supongamos que un año el Real Madrid parte con 100 Millones de presupuesto mientras el Almeria tiene 10. El Madrid tiene 10 veces más de presupuesto.

Termina el año y la siguiente campaña, ambos duplican su presupuesto. El Madrid pasa a 200 millones y el Almeria pasa a 20. El Madrid sigue teniendo 10 veces más de presupuesto, pero mientras que antes, la diferencia era de 90, ahora la diferencia es de 180, es decir, el doble de grande.

Este es el argumento subyacente en la creciente desigualdad de economías ricas y pobres, no es necesario se Galbraith para darse cuenta, por eso los pobres del mundo tienden a ser cada vez más pobres y los ricos más ricos.

Volvamos al futbol. Ser cada vez más rico en una competición más o menos cerrada implica mucho. De entrada tienes posibilidad de fichar a jugadores mejores, pero además, tienes la posibilidad de la equivocación. El Madrid pude fichar más, pero también peor sin que suceda nada (Drenthe, Van der Vaar, Faubert, por decir algunos), mientras que en el equipo pobre un fichaje fallido puede comprometer una temporada.

Este proceso, alargado en el tiempo, conduce a que ahora mismo Real Madrid y Barcelona le saquen 20 puntos al tercero, y lo peor es que en el estado actual de las cosas, esta diferencia continuará creciendo. Los dos grandes tendrán presupuesto para varias competiciones, pero en cuanto un equipo mediano esté presente en tres competiciones será casi incapaz de competir a un nivel optimo en ninguna de ellas.

Incluso en el demonio capitalista, el la liga de la pasta por excelencia como es la NBA se dieron cuenta de esta situación y se establecieron medidas para paliarlas, limitación de presupuestos, ventajas para elegir a los peores equipos de la temporada etc. El resultado es que la hegemonía en la liga no es exclusiva de los grandes presupuestos y que el campeón cambia dependiendo del acierto en la elección de jugadores y la pericia en la gestión de los equipos, es decir, estableciendo medidas para fomentar la igualdad se creó un modelo más competitivo y a mi juicio más atractivo para el seguidor que puede pertenecer a un equipo que tarde o temprano tendrá opciones de ganar algo.

Está claro que en el mercado europeo del futbol tales medidas son imposibles. Pasan por un marco común en el que los limitadores de presupuestos no afecten al país que los impone, cosa que no sucederá a largo plazo. Pero sería conveniente que los responsables de las ligas reflexionaran si es mejor tener dos ricos y un pelotón de pobres (en Inglaterra o Italia la situación es la misma aunque los ricos sean Manchester, Chelsea y Liverpool o Milan, Inter y Juve), o una competición real dónde todos partan con opciones y dónde el buen hacer del nivel directivo-técnico sea premiado y no tapado por unos cuantos millones de euros.