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El hombre delgado que no plagiará jamás

Septiembre 12, 2008

La cosa es como sigue, el crítico (desde ahora tb bloggers para ser más cool) músical de un periódico (el mundo) salta con que el adelanto de Bunbury es un plagio a un poeta semi-desconocido. Él, listo como un roboc y creador de cienes de obras celebres, se ha dado cuenta usando el google (o peor, se lo han chivado) de la similitud.

A partir de ahí se desata la tormenta. Bunbury es Ana Rosa encarnado y la noticia aparece en todos y cada uno de los periódicos del país. No hay nada más importante, no hay delito más flagrante. En españa se pueden hacer muchas cosas, pero como en Amanece que no es poco con Faulkner, plagiar a Casariego en este país es una cosa muy seria.

asi parece más criminal

Bunbury de joven, asi parece más criminal

Ahora vamos al turrón. Repasamos la historia de la música y podemos encontrar atracos u homenajes más o menos evidentes en todos los grupos, desde Doors, Beatles……. ad infinitum. Los mismos Heroes están plagados de citas de Blake o Benedetti por decir unos o por decir otros, yo conozco a gente que ha leído a Neruda por que Extremoduro utilizó uno de sus versos, Sucede que me canso de ser hombre en una canción de Agila. A mi estos homenajes o prestamos nunca me han parecido punibles (ni siquiera en la literatura), ya que te permiten ampliar tu red de aficiones a través de cosas que le influyen a gente a la que admiras (Ejp, la gente que lee a Fante o a Celine después de que Bukowski los recomiende una y otra vez).

Luego está la cuestión legal. ¿es plagio?, denuncielo, y si un juez determina que es así, entonces si, será plagio, pero dudo que la familia de Casariego se atreva con los fundamentos con los que cuenta (dos versos y una frase de una entrevista).

Mientras tanto puede parecer que Bunbury haya manipulado el motor del avión de Spanair, pero la realidad es que le cae gordo a mucha gente. El resto va rodado, subnormalidad en los medios que copian y pegan sin pensar en lo que hacen, la codicia de los familiares de Casariego que deberían darle las gracias a Bunbury por que alguién lea a Casariego y sin embargo solo piensan en los cuatro duros que pueden arañar, y el gran dedo colectivo que señala sin el menor asomo mismo pensamiento crítico o nada parecido que haga pensar que hemos evoluciodado desde la epoca en que las brujas se quemaban en un palo en lugar de salir en el hola.

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