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Cormac McCarthy - No country for Oldmen (Libros para regalar en navidad IV)

Diciembre 19, 2007

Expectantes ante lo que pueden haber hecho los Coen Bros (necesitamos recuperarlos para la causa) y el flequillo de Bardem, recomendamos hoy la novela en que se basa la película.

Antecedentes. Cormac McCarthy forma parte de ese grupo de escritores renegados más o menos estrictos (Trevanian, Pynchon o el más conocido Salinger) que rehusan el trato social y toda la mandanga extraliteraria por la que tantos se pirran. McCarthy tiene por señas de indentidad un oeste seco, árido, lacónico, duro y una prosa hija de ese paisaje (en los primeros era más ‘literario’) que en un ejercicio de economía llega a prescindir de signos ortográficos.

La novela. La novela en sí es un western en toda regla en que alguien se hace con algo que no es suyo y debido a eso comienza una persecución de varios niveles (grupos) encabezada por un psicópata (que interpreta Bardem) y finalizada por un policía de vuelta de muchas cosas. A priori no destaca por la originalidad de planteamiento o de situaciones, ni por el estilo literario, carece de metáforas, de descripciones, de adjetivos superfluos quedándose en un hilo narrativo dónde se destila la novela.

Descata la atmósfera, que muchos han emparentado con Faulkner aunque a mi juicio carece del mistica Faulkneriana (entre otras cosas y además es más accesible), es un libro que sabe al oeste, a soledad, a personajes rotos, a Los tres entierros de Melquiades Estrada por referir una película reciente aunque estaría más emparentado con Peckinpah

En contra: Cormac está de moda. Igual (coincidencia) que Faulker hace unos años, McCarthy ahora es cool. Su última novela La carretera está barriendo en listas. Hay muchos detractores (Gandara - El Escorpión), parte por pelusilla inherente a todo el que triunfa, parte por ese desprecio por lo literario que comienza en la narración y termina por la vida o al revés.

El chiste malo. La traducción del título podría ser: No es país para viejunos.

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