h1

Multiopinador V2.0

Noviembre 27, 2007

Santi Segurola era uno de los pesos pesados de la sección de deportes de El País. Como tal, en virtud de esa propiedad que dice que el asalariado de Prisa puede aparecer por cualquiera de las ventanas del edificio, participaba en el As y El larguero.

Segurola era como el plasta de la pandilla. Ya saben, eh, tíos, y si robamos un carrito del carreful y nos tiramos por una pendiente de más del 25%, no tíos, que seguro que tropieza y nos rompemos algo. Eh, ¿y si nos metemos en el pecho un par de botellas de algo y nos vamos en coche de fiesta a tomar por culo?, No, le dije a mi madre que llegaría pronto. Ese era Segurola. Su halo agorero y plasto-retractil conseguía pasar por inteligente entre el resto de colaboradores de De la Morena (tarea sencilla por otro lado)

Este verano Marca decidió ficharle con el objetivo de ‘comprar’ algo de credibilidad o peso intelectual del que carecen proverbialmente. Eh ahí varios errores de bulto. El primero en pensar que la credibilidad se puede comprar, más si atendemos a sus portadas (Kaká fichado, Iniesta al madrid, etcetc). El segundo, confundir el pesimismo congénito con la opinión cualificada.

Como fuere ahora Segurola, aparte de una selección con los mejores equipos de futbol de la historia (nunca he entendido a estos fetichistas balompédicos, para mi el futbol es un ahora y carece de sentido volver a ver un partido completo) y hasta ahí bien, pero además le han otorgado una sección ‘charla con Segurola’.

Estas charlas son el exponente máximo del meta-opinador-global, del dueño de la opinión transversal, del mega-opinosaurius de la sociedad globalizada. Consiste básicamente en una serie de preguntas moderadas en que un grupo de internautas aburridos le preguntan más allá de sus conocimientos, de la opinión ajustada a su ámbito de conocimiento. ¿Mi novia me ha dejado, que hago? ¿Has escuchado la edición extra-rara recientemente editada en el mercado noruego del último disco de Earth, Wind and Fire? ¿Has visto la última película de Steven Soderbergh? El sueño de todo generador de opinión, la OPINION TOTAL.

En el caso de Segurola hay que reconocer que peca de honesto. Cuando toca no tiene reparo en contestar que no tiene ni pajolera idea de que le hablan, pero es una escepción. Las charlas de estos personajes se multiplican. El ejemplo típico es Boyero. Crítico de cine, de literatura, de música, de arquitectura, de la puta vida, del fatalismo. Boyero se despacha a gusto en la multiopinión. Vale que a veces tiene gracia, pero un dato, Boyero ni siquiera terminó los estudios de cine. Esa es otra características del multiopinador u opinador subjetivo. Carece de fundamentos teoricos para hablar fuera de su dominio. Detalle que no le arredra.

Seguro que hay una cita interesante sobre una sociedad ahogada en opinadores. Para otro día.

Deja un comentario