h1

M. Aguéiev – Novela con cocaína

Noviembre 11, 2007

Es muy extraño, pero los acontecimientos más repugnantes tienen una fuerza de atracción casi insuperable. Una persona está comiendo cuando de pronto, a su espalda, un perro vomita. El hombre puede seguir comiendo y no prestar atención a ese espectáculo repugnante; también puede dejar de comer y marcharse sin mirar. Puede hacer ambas cosas. Pero una fuerza fastidiosa, una especie de tentación (¿y cual puede ser esa tentación?) le lleva a darse la vuelta y mirar aquello que va a hacerle estremecer de asco, aquello que en absoluto desea ver.

Deja un comentario